La gamificación: El trabajo puede ser divertido

El trabajo nunca antes ha estado relacionado con el placer, salvo que te dedicases a algo que te gustase en extremo. Y aún así, no es lo mismo. Se trataba de una tarea ardua y repetitiva que no motivaba a las personas. Afortunadamente, hoy en día las cosas han cambiado. Y las empresas han sabido sacarle partido a los beneficios de la diversión.

Qué es la gamificación

La gamificación ha entrado de lleno en las empresas de todo el mundo para demostrar que no hay nada mejor que trabajar jugando. La gamificación es el empleo de técnicas de juego en entornos no lúdicos, como, por ejemplo, el entorno laboral. Esta nueva estrategia se aplica dentro de los entornos laborales, con el fin de promover la motivación, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la fidelidad hacia la empresa, etc.

Si jugar siempre ha sido la mejor manera de aprender… ¿por qué no trabajar divirtiéndonos? el tiempo ha ido dando la razón a todas aquellas empresas que optaron por la gamificación como estrategia, ya que sus notables beneficios son visibles en poco tiempo.

¿Cuáles son las reglas del juego?

Las dinámicas de juego son múltiples y variadas. Entonces ¿cómo aplicamos los reglas del juego? Para ello, solo hay que escoger aquellas que mejor funcionen dentro de la plantilla de trabajadores.

  • Recompensa: Consiste en premiar y valorar el trabajo bien hecho mediante premios como primas económicas, escoger plaza de aparcamiento, elegir el periodo de vacaciones, cheques regalo, etc.
  • Estatus: Esta dinámica de juego puede aplicarse mediante el aumento de niveles, así como a través de condecoraciones o insignias públicas, distinguiendo con ello, a los mejores empleados.
  • Logro: La consecución de metas es otra de las dinámicas de juego que animan a los trabajadores. Mediante la superación de retos de dificultad considerable, pero siempre alcanzables, su deseo de logro se ve satisfecho con el posterior reconocimiento del mismo.
  • Competición: En algunas ocasiones, la competición en sí misma ya es un elemento motivador. Al final, la búsqueda de recompensa para los ganadores es el mejor premio.
  • Altruismo: Sacrificarse por el bien común, incrementa la motivación en el trabajo y el compañerismo. Se trata de conseguir objetivos para una causa social, un hecho noble, etc.
  • Auto – expresión: Las personalidades originales o únicas necesitan de la posibilidad de auto-expresarse. Para este perfil de trabajadores la mejor dinámica de juego es aquella en la cual se les permita comunicar su autonomía e identidad al resto y promover actividades relacionadas con él.

Las ventajas de la gamificación

Son muchas los beneficios que aportan los juegos en entornos no lúdicos. Vamos a repasar algunos de ellos:

  • Aumenta la productividad.
  • Potencia la motivación de la plantilla.
  • Permite un feedback continuo entre empresa – empleado.
  • Promueve el trabajo en equipo.
  • Acerca la diversión al trabajo.
  • Activa la creatividad de los trabajadores.
  • Fortalece los vínculos entre compañeros.
  • Favorece la fidelidad hacia la empresa.
  • Ayuda a relacionar trabajo y juego.

Los beneficios de la gamificación se evidencian en ambos lados. La empresa consigue mejores rendimientos y beneficios, mientras que los empleados desarrollan su labor en un entorno lúdico y ameno.

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